Autora: Laura Jara Rodríguez
Curso: 1° Medio A "Einstein"
Curso: 1° Medio A "Einstein"
Día a día millones de personas
intentan encontrar su "Yo"
espiritual preguntándose diariamente ¿Qué es el alma?¿existe o no?
Según los
científicos especialmente Stuart
Hameroff el alma se define como ‘’Una partícula espiritual presente en cualquier
entidad viva cuya presencia hace que el cuerpo entero para ser impregnado por
la conciencia’’
Pero no todos definen el alma de ese
modo, otros lo definen como un ser del interior indestructible que puede
acumular ‘’riquezas’’ dependiendo de cómo nos portemos en
esta vida,y que después de la muerte ,el alma puede elevarse o caer en la
condena. Otros simplemente no creen en el alma, pero nadie se puede explicar de
dónde vienen todos esos sentimientos puros como el amor.
El alma es esa parte que está en todos
y cada uno de nosotros, y nos demuestra que todos somos iguales en esencia,
todos tenemos dentro esa energía que no es otra cosa más que amor. Pero no amor
de telenovela, sino amor puro, verdadero, incondicional, amor que entrega sin
esperar nada a cambio, que ama por el solo hecho de amar.
Está comprobado científicamente que el cuerpo antes de morir
pesa una cantidad y después de la muerte ha perdido 21 gr. ¿Pero se sabe a qué
corresponden esos 21 gramos que perdemos después de exhalar nuestro último
aliento? No está comprobado, Según
creencias de los egipcios, para acceder
al reino de los muertos, el difunto debía superar la prueba del peso del
alma.Si su corazón pesaba más que la pluma de Maat, sería devorado.
El difunto era llevado ante Osiris, sentado en su trono y rodeado de 42 jueces, Osiris presidía la ceremonia del peso del alma.
Primero el difunto debía jurar que no había cometido ningún pecado a lo largo de su vida, que nunca había hecho ningún daño, que nunca había robado... Thot, dios de los Escribas, tomaba nota.
Para saber si el difunto decía la verdad, colocaban su corazón en uno de los platillos de una balanza.
En el otro se ponía la pluma de Maat, Anubis vigilaba el peso.
Si los platillos se equilibraban era prueba de que el difunto se había portado bien, entonces le devolvían su corazón y podía entrar en el reino de los muertos.
Si la balanza se inclinaba del lado del corazón, Ammit, monstruo de cabeza de cocodrilo y patas traseras de hipopótamo, devoraba el corazón.
El difunto sufría así el peor de los castigos, no entrar en el Más Allá.
En el reino de los muertos, el difunto de día permanece en su tumba, en este tiempo su alma (Ba) viaja y visita a su familia.
El difunto era llevado ante Osiris, sentado en su trono y rodeado de 42 jueces, Osiris presidía la ceremonia del peso del alma.
Primero el difunto debía jurar que no había cometido ningún pecado a lo largo de su vida, que nunca había hecho ningún daño, que nunca había robado... Thot, dios de los Escribas, tomaba nota.
Para saber si el difunto decía la verdad, colocaban su corazón en uno de los platillos de una balanza.
En el otro se ponía la pluma de Maat, Anubis vigilaba el peso.
Si los platillos se equilibraban era prueba de que el difunto se había portado bien, entonces le devolvían su corazón y podía entrar en el reino de los muertos.
Si la balanza se inclinaba del lado del corazón, Ammit, monstruo de cabeza de cocodrilo y patas traseras de hipopótamo, devoraba el corazón.
El difunto sufría así el peor de los castigos, no entrar en el Más Allá.
En el reino de los muertos, el difunto de día permanece en su tumba, en este tiempo su alma (Ba) viaja y visita a su familia.
Por la noche, el difunto sube a la barca de Ra, y al
amanecer regresa a su tumba, se alimenta y descansa.
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